martes, agosto 19

Mix de lechugas con peras, almendras y queso de cabra



Esta ensalada está llena de fibra y sabor y nutrientes, aporta todos los nutrientes esenciales (proteínas, carbohidratos y grasas) al mismo tiempo en que se produce una mezcla de sabores exquisitos. Es perfecta para compartir con tus invitados, familia o pareja y puede servir como plato principal o como acompañante de tus almuerzos y cenas.


INGREDIENTES
2 tazas de mezcla de lechugas mixtas (romana, radiccio, escarola) previamente lavadas e higienizadas
1 taza de rúgula
5 tomatitos cherry
½ unidad de pera
50 gramos de queso de cabra fresco
2 cucharadas de almendras fileteadas 

Aderezo de Mostaza Dulce
1 cucharadita de mostaza a la antigua (dijon)
2 cucharaditas de mostaza preparada
2 cucharaditas de yogurt natural sin endulzar
1 cucharadita de aceite de oliva
2 sobres de edulcorante a base de stevia
Sal y pimienta al gusto


 
PREPARACIÓN
Para la ensalada, picar las lechugas y la rúgula en pequeños trozos y servir en un plato grande. Colocar encima los tomates en mitades. Rebanar la pera en lonjas finas y bañar con un poco de jugo de limón o vinagre para evitar su oscurecimiento, reservar. Tostar ligeramente en horno las almendras fileteadas hasta dorar; dejar enfriar.    Colocar las lonjas de pera encima de la ensalada y coronar con las almendras tostadas.

Para el aderezo, mezclar todos los ingredientes y servir.

RENDIMIENTO


2 Raciones.

APORTE NUTRICIONAL
225 calorías por porción. 





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viernes, agosto 15

Razones por las que siempre estás cansado




La web www.time.com publicó este artículo para identificar los motivos de nuestra baja o ausente energía en el día a día, aquí se los dejo:


No te ejercitas cuando estás cansado: omitir tu entrenamiento para ahorrar energía termina provocando el efecto inverso. En un estudio de la Universidad de Georgia, los adultos sedentarios, pero por lo demás sanos, que comenzaron a hacer ejercicio ligeros tres días por semana por sólo 20 minutos diarios reportaron sentirse menos cansados y con más energía después de seis semanas.

No bebes suficiente agua: estar incluso ligeramente deshidratado -tan sólo el 2% de pérdida del fluido normal -pasa factura en los niveles de energía, dice Amy Goodson, dietista registrada de Texas Health Ben Hogan Sports Medicine. La deshidratación provoca una reducción en el volumen de sangre, explica Goodson, lo que hace que la sangre sea más gruesa.
No estás consumiendo suficiente hierro: una deficiencia de hierro puede hacer que te sientas perezoso, irritable, débil e incapaz de enfocarte. “Te cansa porque menos oxígeno viaja a los músculos y células”, dijo Goodson. Aumenta tu ingesta de hierro para reducir el riesgo de anemia: consume carne magra, frijoles, porotos, tofu (queso de soja), huevos (incluyendo la yema), verduras de hoja verde oscuro, nueces y mantequilla de maní, y acompáñalos con alimentos ricos en vitamina C (mejora la absorción de hierro cuando se comen juntos).
Eres perfeccionista: esforzarse por ser perfecto -que, seamos realistas, es imposible- te hace trabajar mucho más duro y por más tiempo de lo necesario, dice la Dra. Irene S. Levine, profesora de psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York. “Estableces metas que son tan poco realistas que son difíciles o imposibles de alcanzar, y al final, no hay sentido de auto-satisfacción.”
Haces montañas de un grano de arena: cuando te encuentres teniendo pensamientos catastróficos respira profundamente, y pregúntate qué tan probable es que lo peor realmente suceda. Salir al aire libre, meditar, hacer ejercicio, o compartir tus preocupaciones con un amigo, puede ayudarte a enfrentar mejor las cosas y ser más realista.
Omites el desayuno: la comida que comes alimenta tu cuerpo, y cuando duermes, tu cuerpo sigue utilizando lo que consumiste en la cena para mantener el bombeo de sangre y el oxígeno fluyendo. Así que, cuando despiertas por la mañana, necesitas reabastecerte de combustible con el desayuno. Evítalo, y te sentirás lento. Recomienda un desayuno que incluya avena con proteína en polvo y un poco de mantequilla de maní; un batido hecho con frutas, proteína en polvo, leche baja en grasa y mantequilla de almendras; o huevos con dos rebanadas de pan integral tostado y yogur griego bajo en grasa.
Vives de comida chatarra: los alimentos cargados de azúcar y carbohidratos simples tienen un puesto alto en el índice glucémico (IG), un indicador de la rapidez con que los carbohidratos aumentan el azúcar en sangre. Picos de azúcar en la sangre constantes seguidos de fuertes caídas, causan fatiga a lo largo del día.
Tienes problemas para decir “no”: complaces a la gente a menudo a expensas de tu propia energía y felicidad. Para empeorar las cosas, eso puede crearte resentimientos y enojo con el tiempo.
Tienes una oficina desordenada: un escritorio desordenado te agota mentalmente restringiendo tu capacidad de enfoque y limitando la habilidad de tu cerebro para procesar la información, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Princeton.
Trabajas en vacaciones: revisar tu correo electrónico cuando deberías estar relajándote en la piscina, te pone en riesgo de agotarte. Desenchufarse y dejarse a uno mismo descansar realmente permite que tu mente y cuerpo rejuvenezcan y que vuelvas a la oficina más fuerte.
Tomas una copa de vino (o dos) antes de acostarte: el alcohol inicialmente deprime el sistema nervioso central, produciendo un efecto sedante. El alcohol produce un efecto rebote mientras es metabolizado, que crea un aumento abrupto en el sistema de la adrenalina. Es por eso que es más probable que despiertes en la mitad de la noche, después de haber estado bebiendo.
Revisas tus correos electrónicos antes de acostarte: la luz deslumbrante de una tablet, smartphone o la pantalla retroiluminada de tu computadora puede alterar el ritmo circadiano natural del cuerpo mediante la supresión de la melatonina, una hormona que ayuda a regular los ciclos de sueño y vigilia
Dependes de la cafeína para cumplir con tu día: comenzar el día con una taza de café no es gran cosa, de hecho, los estudios muestran que hasta tres tazas de café al día son recomendables, pero el uso de la cafeína de forma incorrecta puede causar graves perturbaciones en el ciclo de sueño-vigilia. Un estudio publicado en la Journal of Clinical Sleep Medicine  reveló que el consumo de cafeína hasta seis horas antes de la hora de dormir afecta el sueño.
Te quedas despierto hasta tarde los fines de semana: trasnochar el sábado por la noche y luego dormir en la mañana del domingo conlleva dificultad para conciliar el sueño la noche del domingo y a un lunes por la mañana con falta de sueño. Ya que el quedarte en casa puede afectar tu vida social, tratar de despertar a cerca de tu hora normal a la mañana siguiente y toma una siesta en la tarde.
Escríbeme a gentesaludableradio@gmail.com. Hasta la próxima. Sonríe siempre.
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Virus del Ébola



La Organización Mundial de la Salud difunde importante información sobre este virus. Aquí les presento hoy, todo sobre este padecimiento que se ha convertido en problema de atención mundial en días recientes.

El virus se detectó por vez primera en 1976 en dos brotes simultáneos ocurridos en Nzara (Sudán) y Yambuku (República Democrática del Congo). La aldea en que se produjo el segundo de ellos está situada cerca del río Ebola, que da nombre al virus.

El género Ebolavirus es, junto con los géneros Marburgvirus y Cuevavirus, uno de los tres miembros de la familia Filoviridae (filovirus). El género Ebolavirus comprende cinco especies distintas:
1.      ebolavirus Bundibugyo (BDBV);
2.      ebolavirus Zaire (EBOV);
3.      ebolavirus Reston (RESTV);
4.      ebolavirus Sudan (SUDV), y
5.      ebolavirus Taï Forest (TAFV).

Se introduce en la población humana por contacto estrecho con órganos, sangre, secreciones u otros líquidos corporales de animales infectados. En África se han documentado casos de infección asociados a la manipulación de chimpancés, gorilas, murciélagos frugívoros, monos, antílopes y puercoespines infectados que se habían encontrado muertos o enfermos en la selva.

Posteriormente, el virus se propaga en la comunidad mediante la transmisión de persona a persona, por contacto directo (a través de las membranas mucosas o de soluciones de continuidad de la piel) con órganos, sangre, secreciones, u otros líquidos corporales de personas infectadas, o por contacto indirecto con materiales contaminados por dichos líquidos.

Las ceremonias de inhumación en las cuales los integrantes del cortejo fúnebre tienen contacto directo con el cadáver también pueden ser causa de transmisión. Los hombres pueden seguir transmitiendo el virus por el semen hasta siete semanas después de la recuperación clínica.

La infección del personal sanitario al tratar a pacientes con EVE ha sido frecuente cuando ha habido contacto estrecho y no se han observado estrictamente las precauciones para el control de la infección.

Signos y síntomas
Es una enfermedad vírica aguda grave que se suele caracterizar por la aparición súbita de fiebre, debilidad intensa y dolores musculares, de cabeza y de garganta, lo cual va seguido de vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática y, en algunos casos, hemorragias internas y externas. Los resultados de laboratorio muestran disminución del número de leucocitos y plaquetas, así como elevación de las enzimas hepáticas.

Los pacientes son contagiosos mientras el virus esté presente en la sangre y las secreciones. El virus del Ebola se ha aislado en el semen hasta 61 días después de la aparición de la enfermedad en un caso de infección contraída en el laboratorio.

El periodo de incubación (intervalo desde la infección hasta la aparición de los síntomas) oscila entre 2 y 21 días.

Diagnóstico
Antes de establecer un diagnóstico de EVE hay que descartar el paludismo, la fiebre tifoidea, la shigelosis, el cólera, la leptospirosis, la peste, las rickettsiosis, la fiebre recurrente, la meningitis, la hepatitis y otras fiebres hemorrágicas víricas.

Las infecciones por el virus del Ebola solo pueden diagnosticarse definitivamente mediante distintas pruebas de laboratorio, a saber:
-          Prueba de inmunoadsorción enzimática (ELISA);
-          Pruebas de detección de antígenos;
-          Prueba de seroneutralización;
-          Reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR);
-          Aislamiento del virus mediante cultivo celular.

Las muestras de los pacientes suponen un enorme peligro biológico, y las pruebas tienen que realizarse en condiciones de máxima contención biológica.

Prevención y tratamiento
No hay vacuna contra la EVE. Se están probando varias, pero ninguna está aún disponible para uso clínico.
Los casos graves requieren cuidados intensivos. Los enfermos suelen estar deshidratados y necesitar rehidratación por vía intravenosa u oral con soluciones que contengan electrólitos.

Huésped natural del virus del Ébola
Se considera que los murciélagos frugívoros, en particular Hypsignathus monstrosus, Epomops franqueti y Myonycteris torquata, son posiblemente los huéspedes naturales del virus del Ebola en África. Por ello, la distribución geográfica de los Ebolavirus puede coincidir con la de dichos murciélagos.

Datos sobre el Ébola:
-          El virus del Ebola causa en el ser humano la enfermedad homónima (antes conocida como fiebre hemorrágica del Ebola).
-          Los brotes de enfermedad por el virus del Ebola (EVE) tienen una tasa de letalidad que puede llegar al 90%.
-          Los brotes de EVE se producen principalmente en aldeas remotas de África central y occidental, cerca de la selva tropical.
-          El virus es transmitido al ser humano por animales salvajes y se propaga en las poblaciones humanas por transmisión de persona a persona.
-          Se considera que los huéspedes naturales del virus son los murciélagos frug

ívoros de la familia Pteropodidae.
-          No hay tratamiento específico ni vacuna para las personas ni los animales.

Ahora puedes acompañarme de lunes a viernes a las 7:00AM por Meridiano TV, en mi programa Gente Saludable TV. Te espero en sintonía.
Escríbeme a gentesaludableradio@gmail.com. Hasta la próxima. Sonríe siempre.

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